El sendero GR 67 une las localidades de
Alcaraz y Hellín, capitales de dos
comarcas muy diferentes. Alcaraz es una comarca
abrupta, cuajada de rincones espectaculares y
con una cubierta vegetal riquísima, con
endemismos de indudable valor botánico,
regada por abundantes arroyos y ríos, y
la comarca del Campo de Hellín totalmente
enmarcada en el clima semiárido del sureste
peninsular, con extensísimos terrenos de
espartizal y cultivos mediterráneos.
El paso de una a otra comarca, de uno a otro
paisaje, constituye un enorme atractivo del sendero
ya que el andarín irá pasando sucesivamente
de las altas cumbres, superiores a 1.500-1.600
metros, a las tierras bajas hellineras. Naturalmente,
las costumbres, los usos rurales, el aprovechamiento
del agua y significativamente, el habla; varían
a lo largo de estos 131 Kms. que en ningún
momento pierden el interés para el viajero,
siempre a través de camino de herradura.
El gran protagonista del trazado es, indudablemente,
el Río Mundo
al que el sendero acompaña casi impenitentemente
hasta su embalsamiento en el Pantano
de Talave, para dar sus aguas a vecinos
murcianos.
Partiendo de la ciudad de Alcaraz, joya artística
serrana pasaremos por su Aldea
de la Mesta, paso obligado de ganados trashumantes,
por Paterna del Madera,
Bogarra, Ayna, Liétor; por el
Pantano de Talave y Hellín, industrial
y servicial.
La ruta está repleta de historia y de
arte: desde Yacimientos
Neolíticos y Pinturas Rupestres, la Plaza
Renacentista de Alcaraz, el medievalismo de Bogarra
o Ayna, o el urbanismo Árabe de Liétor;
hasta los bellos enclaves naturalistas casi vírgenes.
Esta propuesta senderista constituye un reto al
descubrimiento del rico patrimonio que el trazado
constituye por sí mismo.
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