LONGITUD TOTAL: 14,500 km.
TIEMPO ESTIMADO: 03:20 horas.
- Salimos de Liétor desde la misma plaza
del Ayuntamiento donde está la curiosa
fuente del Pilar, con azulejos sobre el Quijote.
- Comenzaremos el sendero por el camino de los
Molinos, en el paraje denominado el Ramblón.
- Desde el solar donde se instalará la
futura casa de la cultura vemos el convento
de las Carmelitas. Vamos bajando por un
camino viejo entre muros de argamasa y tras
las huertas conocidas como “de la Orden”
por el tiempo que la Orden de Santiago estuvo
en esta localidad y a quien pertenecían.
- Pasamos por los restos de uno de los molinos
que da nombre al camino, cruzamos la rambla
conocida como el Ramplón y vemos
una acequia, ahora nueva, pero que en su día
sería árabe, sin duda.
- Pasamos el segundo molino y a la derecha vemos
el cubo de la caída de agua.
- Contrafuertes de las tapias del convento.
- Fuente de las Tres Gotas a nuestra
izquierda.
- Se une el camino que llevamos con el carril
asfaltado que baja a la vega de Talubia ya en
el río Mundo (conocida como el carril
de Talubia)
- Presa sobre el río Mundo, conocida
como presa de Azud (traducción
árabe de presa); 50 metros después,
encontramos el puente sobre la presa por donde
sigue la carretera asfaltada. Nuestro sendero
gira hacia la izquierda, en la misma presa cruzando
el canal que lleva las aguas de riego hacia
la zona de Hellín.
- Diez metros después hay que despreciar
una sendilla que sale hacia el río para
seguir a la izquierda, un sendero más
ancho que va subiendo la ladera conocida como
la senda de los Infiernos (lugar donde se encontró
un rico ajuar de herramientas árabes
que hoy se encuentran en el museo local de Liétor)
- Se une una senda con el carril nuevo que va
rodeando todo lo que es el Peñascal
de los Infiernos. Poco a poco se va abandonando
el Cerro del Peñascal de los Infiernos
y entramos en la zona de Santa Bárbara.
- Casa de Pelús donde sale un
camino, senda vieja, a la izquierda que debemos
tomar; desde ese punto estamos viendo en la
loma una pequeña casita hacia la que
hay que subir.
- Desde la casa el camino se orienta hacia la
derecha a subir una pequeña loma. No
está demasiado clara.
- Estamos en la loma; vamos haciendo un semicírculo,
todo lo que es el meandro del río, que
tenemos a nuestros pies; enfrente la ermita
se Santa Bárbara preside el paisaje en
un pequeño cerro testigo, abajo la presa.
- Estamos muy cerca del río, vemos a
nuestra derecha una casa, construcción
pequeña en la misma vega y nos dirigimos
hacia ella ( por la derecha) por un senderillo
perdido entre chaparros y lentiscos que lo semiocultan
(dejando el camino que llevamos).
- Casa, seguimos la acequia.
- Cruzamos la acequia, después una pequeña
cueva a la izquierda.
- Casa del Golete, enfrente tenemos la
ermita de Santa Bárbara, a todo este
paraje de huertas fluviales en la vega se le
conoce como Vega de Taluvia.
- Pontón sobre el río Mundo.
Lo cruzamos y seguimos a la izquierda la carretera
asfaltada algo más de un kilómetro.
- Termina el asfalto en la Rambla del Chueco.
Una pista forestal sale hacia arriba, hacia
la casa de la Loma, pero nuestro sendero gira
hacia la izquierda 901, junto a un pino grande.
- Subida una pequeña cuestecilla encontraremos
inmediatamente una chopera. A todo el paraje
se le conoce como el Chueco aunque en los mapas
viene como Tordal. Estamos ya en la cola
del pantano del Talave.
- Si el viajero se detiene, a la izquierda,
bajo el talud, junto a unos pinos una fuente
se oculta.
- Fuente de la casa de Marta (tanto la
anterior como ésta están comunicadas,
por lo que cuando mana una, no lo hace la otra).
- Cruzamos el barranco de Juán García,
subimos una pequeña cuestecilla y nos
encontramos en una amplia explanada sembrada
de chopos y plátanos, enfrente tenemos
un puntal de piedra caliza con una cueva colgada
del mismo en cuyas laderas hay plantados pinos.
Toda ésta es una zona de rica arqueología
conocida como la casa de la Huerta o la Capellanía.
- El camino se convierte en senda, justamente
pegados a un farallón de la roca. Nos
sirve de orientación un mojón
del límite del pantano por donde debemos
de subir pegándonos a la roca de más
arriba para buscar un camino viejo de herradura
que encontraremos en bastante buen estado. Toda
la zona es un bonito anfiteatro que hace la
montaña abierto a las aguas del pantano
del Talave.
- Llegamos a una tapia que hace de cerramiento
para tiná del ganado, desde aquí
la senda se puede perder por la abundancia de
vegetación que la cubre en unos metros
pero nos sirve de referencia el continuar siempre
pegados a la ladera de la montaña.
- Hay unos pilones de obra en una fuente seca.
Junto a la noguera (que destaca) hay vegetación
de tipo mediterráneo: tomillo, romeros,
chaparros, jaras, iniestas, enebros, espinos
y aliagas. Cruzamos las ramblas.
- Vemos la casa conocida como de Andrés,
de los Majales o del Trueno (por una presa
que aquí había); es una pequeña
explanada donde el pantano se ensancha algo,
conocido como los Mogetes. Debemos continuar
nuestro caminos subiendo por un barranco a la
derecha hacia una tiná en ruinas que
hay arriba y no se ve desde aquí. La
senda no pasa junto a la casa sino a unos 60
o 70nmetros de ella junto a la era de aventar
que hay un poco más adelante. El barranco
a la derecha es claro y sube hasta el collado
donde enseguida veremos la tiná para
el ganado.
- Estamos frente a ella, en un paisaje de pedregal
abierto con pocas plantas, fundamentalmente
lentiscos, romero y algunos pinos.
- Bifurcación: tomamos el de la izquierda
en dirección hacia unos pinos. El camino
está totalmente perdido, por lo que tenemos
que extremar las precauciones. Entramos en la
rambla siguiendo por su derecha para cruzar
poco después. Continuamos unos 200 metros
por su izquierda (siempre siguiéndola).
- Volvemos a cruzarla y la abandonamos definitivamente
dirigiéndonos a otro barranco mayor que
baja a la derecha: es el barranco de Piqueras
(la rambla que hemos seguido termina en este
barranco por lo que aunque no esté claro
no tiene pérdida).
- Llegamos al barranco de Piqueras. Por
su lecho transcurre nuestro sendero por el que
andamos 300 metros.
- Junto a un pino que hay en el medio del lecho
del barranco sale una senda a la derecha que
tomamos; la senda va ascendiendo entre grandes
piedras teniendo al frente el collado al que
se dirige.
- Al subir el collado podemos ver los grandes
meandros del río y el pantano del Talave.
Continuamos de frente hacia unos pinos teniendo
como orientación uno con la numeración
51 ( a la derecha); a unos 25 metros a la izquierda
se este pino sale un camino muy claro que seguiremos
aunque enseguida se pierde, pero nos sirve de
orientación al meternos en la vaguada
que tenemos a nuestra derecha, vaguada que tenemos
que seguir hasta llegar al barranco o rambla
de los Porrones (no hay senda, por ello
hay que seguir la vaguada).
- A la derecha y un poco antes de llegar al
lecho del barranco de los Porrones encontramos
una senda que podemos seguir paralela al barranco.
- Llegamos al barranco justamente en el punto
donde hay una calera abandonada; aquí
continuaremos por el cauce derecho del barranco
de los Porrones durante 1.400 metros.
- Llegamos al lugar donde crece un pino piñonero
justo en medio del cauce, en este punto tenemos
que subir 3 o 4 metros a la izquierda el talud
a una explanada hecha para sacar arena, un atener;
en ella 10 o 12 metros al frente-izquierda vemos
como nace un carril que debemos seguir.
- Bifurcación: a la izquierda.
- Importante desvío, tomamos a la izquierda,
dejando el camino mejor, nos dirigiremos hacia
el pantano que ya estamos viendo (por la loma
de enfrente vemos bajar una pista nueva procedente
de la Carrasquilla).
- Llegamos al manantial de agua del Talave,
junto a un enorme pino carrasco.
- Presa que vadeamos por la derecha.
- Cadena y unión de los dos carriles.
- Fuente del Talave, al frente el pantano.
Tomamos el carril a la derecha, bordeando el
pantano.
- Bifurcación: en este punto se hallan
las instalaciones de la presa del Talave. Es
un buen lugar para pernoctar y terminar la jornada
paseando por la zona. Si decidimos seguir (sabiendo
que hasta Hellín quedan 17,5 kilómetros)
giraremos a la derecha hacia las casas del Sillero
(en el collado del mismo nombre).
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