LONGITUD TOTAL: 13,200 Km.
TIEMPO ESTIMADO: 03:23 horas.
- Salimos de la Plaza del Ayuntamiento por la
calle de Gracia o cualquiera de las que en esa
dirección nos lleven hacia el puente
que cruza la rambla de Cantazorras o de las
Balsas que, ya en las afueras del pueblo,
es donde comienza nuestro sendero.
- Bifurcación: seguimos a la izquierda
el camino en cementado.
- Cementerio. Estamos en una pista forestal,
un antiguo camino en bastante buen estado conocido
como el camino del Salero. El río Mundo
queda en el barranco a nuestra derecha.
- Llegamos a un colladito que hay una bifurcación:
la de la derecha continúa bajando hacia
el río, nosotros seguimos a la izquierda.
- Pasamos por delante de unas cocheras.
- Bifurcación: giramos a la derecha;
abajo tenemos la antigua construcción
de las salinas que todavía se pueden
observar; al sureste está el nacimiento
de la fuente, cuyas aguas van a parar al río
Mundo.
- Bifurcación: giramos a la izquierda
(el camino de la derecha va a parar a la casa
que decíamos antes del Salero). Desde
aquí podemos divisar los bancales de
tradición árabe que hay en la
loma de enfrente con olivos y merece la pena
una parada para contemplar la panorámica:
la grieta del río ha hecho sobre la misma
roca caliza los barrancos que se despeñan
hacia el Mundo, la Torre-casa del salero y los
bancales con olivos; abajo algunas pequeñas
huertas junto a la vega del río Mundo,
a toda esta zona se le llama las Antichuelas;
luego un poco más adelante el Mojón,
los Cerrales y finalmente los canteros
sobre el río.
- Aldea de la Alcadima que ya pertenece
al término municipal de Liétor.
- (Nos contaba Paco una anécdota de aquel
vecino de la Alcadima que en sueños había
visto que tenía que marcharse al puente
de Murcia (allí en el Malecón,
en el mismo río Segura) porque le decía
el sueño que allí iba a encontrar
la riqueza; este hombre se fue, estuvo varios
días sentado en el pretil; cuando veía
aburrido de que allí no se le presentaba
la fortuna por ningún lado y se venía
para su aldea, se le acercó un hombre
a preguntarle, extrañado de que estuviese
allí tanto tiempo parado. “Es que
en un sueño, vi que debía venir
aquí, al puente de Murcia, a buscar la
riqueza”, a lo que respondió el
otro que no hiciese caso y que el también
había soñado que en un sitio que
se llama la Alcadima (que no sé ni donde
está) había una piedra en donde
duerme la cabra negra y que debajo iba a encontrar
una orza con monedas. El hombre no dijo nada
y volvió a la Alcadima y, como conocía
el lugar, efectivamente encontró el tesoro.
Como viera en el sueño, halló
la fortuna en el puente de Murcia).
- Fuente de la Alcadima, fuente caudalosa
que siempre mana agua; a partir de la fuente
termina el camino ancho y tomamos una senda;
en una bifurcación tomamos la derecha.
La senda está en buenas condiciones y
va junto al río, por su margen izquierda,
ciñéndose a la topografía
del terreno y a la roca. Todo el paisaje es
de canteros y peñarrubias, en las que
se excava el cauce del río. Es fácil
ver garzas y buitres.
- Pequeño collado para después
de unos 300 metros iniciar el descenso hacia
la aldea de Hijar; enfrente vamos viendo
la central eléctrica de Hijar y el río
con meandros de aguas serenas y cristalinas
donde el baño sería gratificante
si pudiéramos acceder a él, cosa
que prácticamente es imposible por la
altura que la senda ha tomado sobre el cauce
del río y la abundancia de vegetación
de ribera.
- Puente de la central eléctrica de Hijar,
aquí termina la obra de canalización
que desde el Pontarrón nos ha
acompañado y hemos ido pasando algunas
veces; aquí dejan caer el agua hacia
la presa para encauzarla ya por el mismo río.
Encontramos una carretera asfaltada que debemos
de continuar hacia la izquierda (sin cruzar
el puente).
- Hay una fuente, a nuestra derecha, abajo la
vega del río, enfrente, sobre un pequeño
promontorio, una atalaya de origen árabe
al otro lado del puente, al que nos dirigimos.
- Nos tenemos que desviar hacia la derecha pasando
delante de una casa para cruzar el río
por el puente.
- Cruzamos el río Mundo por el puente.
- Termina el camino. Cruce: tomamos el de la
izquierda ( a la derecha iríamos a las
ruinas del castillo y a las casas).
- A nuestra izquierda sigue el camino más
ancho hacia la obra en construcción,
nosotros tenemos que seguir por la derecha una
sendita casi perdida bordeando una valla. Continuamos
por una pequeña pinada y un barranco:
a nuestra izquierda tenemos paredes rocosas
y a nuestra derecha tenemos lomas con abundancia
de pinos. La senda está un poco perdida
pero continúa siempre junto a este barranquillo
o rambla.
- Cruzamos la rambla metiéndonos hacia
su izquierda; desde aquí comienza a ascender
un pequeño collado muy característico
ya que el suelo es arenoso, como arena playera.
- Pasamos delante de una tiná ruinosa;
un poco más adelante el terreno blanquea
totalmente; se nota la arena de arcilla y yeso.
- Estamos arriba, en un collado. Un lugar privilegiado
desde donde podemos ver los dos valles: algo
más amplio el de la aldea de Hijar que
vamos a dejar y delante (donde nos dirigimos)
el cañón del río y Liétor
que se ve al fondo, lejano. Comienza a bajar
la senda hacia el río que podemos ver
enfrente y un cortijo abandonado.
- Llegamos al cortijo junto al río, ya
estamos en la vega del Mundo. Durante
500 metros andaremos por una sendita pegados
el cauce donde abundan las zarzas, mucha vegetación
característica de la umbría por
la que vamos encajonados entre el río
y la roca.
- Hacia la derecha la senda termina en una buena
pista que sigue por la margen derecha del río
y que continuaremos hasta Liétor. Ya
desde este lugar aparecen las pequeñas
huertas fluviales de Liétor, de autoconsumo,
a todo lo largo del valle del río.
- Casa. Seguiremos esta pista continuamente
no haciendo caso de las pequeñas salidas
que hay a la izquierda que van a los huertos
del río.
- Sale a la derecha un camino que no tomaremos,
seguimos de frente. (Por este camino realizaremos
la unión del GR-67 con el GR-68, en la
etapa que une Liétor con Elche de la
Sierra.)
- Se encuesta el camino, y comienza a ascender
un repecho elevándose rápidamente.
- Llegamos a una pequeña presa desde
donde se canaliza el agua; estamos nuevamente
junto al río.
- Cruzamos el canal. A este paraje se le conoce
como la presa del Guarro.
- Por un pequeño puente se cruza nuevamente
el canal, seguimos de frente.
- Estamos en la central eléctrica abandonada
del Tortolón (hemos ascendido
un poco). El río hace un gran meandro
y nosotros lo cortamos; tenemos ya a nuestra
vista Liétor.
- Llegamos a la carretera de Elche de la Sierra
que tenemos que continuar obligatoriamente hacia
la izquierda medio kilómetro aproximadamente
cruzando el puente sobre el río; la foto
de las casas de Liétor colgadas sobre
el río es obligatoria.
- Puente. Después de pasarlo andamos
otros quinientos metros por la carretera.
- En una curva a la derecha, junto a unos olivos
bastante grandes, retomamos el sendero; desde
este punto se halla en cementado y transcurre
entre hormas de olivos con fuerte pendiente.
Liétor se extiende ante nosotros. Su
vista es preciosa.
- Junto a una acequia, sale un senderillo estrecho
a la derecha que nos lleva hacia las casas de
Liétor; vamos entre la acequia y los
fuertecillos junto a los olivos.
- Cruzamos un desagüe de aguas sucias.
- Pasamos por debajo de una curva en la roca;
cruzamos nuevamente la acequia y empezamos a
entrar ya en las primeras casas, en la zona
de los Albercones.
- Pasamos por el lavadero, en este punto podemos
girar a la izquierda pero optamos por seguir
a la derecha por un senderillo más estrecho
para llegar a la entrada medieval de El Postigo;
transcurre junto a una pequeña tapia
luego gira a la izquierda junto a otra tapia
más alta de piedra, subiendo poco a poco
una pendiente para entrar en Liétor junto
a la iglesia de Santiago.
- Entramos en Liétor. Iglesia parroquial
con un museo que merece la pena.
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