| PR AB-25.
LONGITUD (en metros) 8.900
TIEMPO (horas)03:40
ASCENSO(en metros) 523
DESCENSO(en metros) 505
- Desde la Plaza Mayor, hemos de dirigirnos
hacia la parte baja del pueblo, junto a la Iglesia,
por el Castillo sale un camino que, entre huertos
nos va a llevar a cruzar el río Viñazos.
Desde ahí, el camino comienza a ascender,
camino de la Cruceta, salvando un gran desnivel
en poca distancia. Al parar para descansar,
no se puede olvidar volver la vista atrás
y contemplar el pueblo que, poco a poco, se
va alejando. A la izquierda tenemos la Sierra
de la Veracruz y a nuestra derecha, el
barranco de La Mina, de la que, al parecer,
se extraía plomo.
- En lo alto, después de tomar aliento,
hemos de cruzar una pista forestal que nos encontramos.
Cuando hemos descendido poco menos de un kilómetro,
llegamos a una preciosa era, junto a unas impresionantes
encinas. A la izquierda de la era, según
llegamos, sale una senda que nos llevará
a la Solana del Puerto, para ir después
al Batán del Puerto. A nuestra
derecha, abajo, irá quedando, en primer
lugar el río de las Hoyas y después,
la carretera.
- En el Batán del Puerto, tras una hora
y media de camino, se puede reposar y reponer
fuerzas. Es un paraje privilegiado bajo una
enorme piedra, donde se juntan el río
de Las Hoyas y el Endrinales, para formar
el río Madera. Retomamos la marcha
buscando un camino que sale en dirección
sur y va subiendo, hasta llegar a una explanada,
seguimos de frente, y nos encontramos en los
chalets de la Sierra del Agua, otro encantador
paraje, a escasos 800 metros del Batán.
- Desde la Sierra del Agua, la senda
comienza a ascender de nuevo. Unos ochocientos
metros después, junto al camino y bajo
una roca, encontramos una fuente de la que emana
escasa agua. Al poco el camino cruza el barranco
para subir ahora por su vertiente derecha.
- A trescientos metros de la fuente, habremos
subido desde el río unos doscientos metros
y el terreno se hace más suave, lo que
nos permite tomar aire para finalizar nuestra
subida. En dos ocasiones más, el camino
vuelve a cruzar el lecho del arroyo, que es
muy arenoso, producto de la erosión producida
más arriba. En hora y media, desde el
Batán del Puerto, habremos llegado
a lo más alto de nuestro camino, en un
carril que debemos cruzar transversalmente,
junto a un mojón de delimitación
de términos, ya que entramos en el de
Molinicos.
- La bajada hacia la Vegallera, que ya
vimos desde lo alto, es suave por un camino
bastante claro. A casi un kilómetro de
la bajada, a la derecha del camino, se encuentran
las ruinas de un corral. Poco después
llegamos a una caseta construida sobre la fuente
de la que se suministra el pueblo. No se nos
olvide beber de ella y reconfortarnos ya que,
en unos 600 metros, habremos llegado a nuestro
destino.
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