| PR AB-23.
LONGITUD (en metros) 16.100
TIEMPO (horas) 04:15
ASCENSO(en metros) 434
DESCENSO(en metros) 576
- El camino histórico que unía
las localidades de Paterna del Madera y Fábricas
de San Juan (Riópar) fue utilizado,
en sus cinco primeros kilómetros, para
la construcción de la carretera asfaltada
que llega hasta el cruce de la antigua carretera
de Alcaraz a Riópar. Por lo tanto, si
queremos hacer el camino histórico hemos
de seguirla. Pero el tramo no deja de tener
atractivo, ya que va serpenteando por la ladera
de la cuerda de la Atalaya -a nuestra derecha-
y disfrutando de las vistas -al otro lado del
río Viñazos- de la Sierra
de la Veracruz, la Cruceta, el Pico de la Cabeza
y la Piedra de la Tejera. Aconsejamos que
los primeros dos kilómetros y medio se
hagan por un camino entre huertos, paralelo
a la carretera, para lo que habrá que
salir de Paterna por la calle de la Canal.
- Llegado al empalme, observamos al frente las
casas del Masegosillo, dejamos a nuestra
espalda el Rincón de la Calera, a nuestra
izquierda vemos la Cuesta de la Cebera
-que conduce a El Encebrico- y al fondo
vemos el Pico del Chorraero, al que nos
dirigimos a través de una ancha pista
forestal construida -casi en su totalidad- sobre
el antiguo camino. Al poco de dejar el asfalto
cruzamos el río de Las Hoyas y
vamos ascendiendo una cuesta más pronunciada
de la que traíamos. Al final de la cuesta
se puede ver a nuestra derecha -sobre todo en
invierno y primavera- el salto de agua que produce
el arroyo de la Juanfría para
vencer el desnivel, en un paraje en el que merece
la pena detenerse y conocido como El Chorraero.
Continuamos y en pocos metros nos encontraremos
en La Juanfría, fuente de la que se nutre
el pueblo y lugar de recreo y esparcimiento
en el que se puede encontrar algo de fresquito
incluso en el mes de Agosto. Aquí la
pista se bifurca: el camino de la izquierda
nos llevaría a la aldea de El Encebrico,
nosotros tomamos el de la derecha.
- El alto que vamos dejando a nuestra izquierda
es El Calar de la Osera. Es preciso advertir
que por todo este barranco que seguimos y atraídas
por el agua del arroyo de la Juanfría
es fácil encontrar víboras, por
lo que, si uno quiere evitar el peligro, no
debe abandonar el carril. En dos kilómetros
desde la Juanfría, llegamos a la Lagunilla,
desde la que podemos observar a nuestra derecha
los Altos del Pedregal y el Punta de Torca
Raya.
- Desde la Lagunilla, si seguimos la
pista nos llevaría al Almenara;
si tomamos en carril que vemos a la derecha,
llegaríamos al Tejo Viejo. Nosotros
seguimos en dirección sur, donde surge
una estrecha senda. El camino va descendiendo
y andados unos 650 metros llegaremos al Toril
de la Lagunilla, lugar acogedor con una
fuente en la separación de los términos
de Bogarra y Paterna. En unos quince minutos
más llegamos al cortijo de Las Espineras
del León, las cruzamos y nos encontramos
con un carril ancho que sigue descendiendo hasta
llegar a la antigua carretera de Alcaraz a Riópar.
La tomamos a nuestra derecha, y en su vertiente
izquierda, a unos doscientos metros, surge el
camino de subida hacia el Manojal. En
algo menos de doscientos metros volvemos a cruzar
la carretera, que cogemos a mano izquierda.
A unos treinta metros surge de nuevo el camino
-en la vertiente izquierda- que sube la cuesta
de las Carboneras. Llegamos a un carril
que vamos a seguir, a la izquierda, hasta el
Manojal, cortijo situado en una pradera ancha
con la vista al frente de la cuerda de los
Gallineros. Este paraje nos puede servir
de descanso.
- A la derecha del cortijo, se sitúa
un nogal, desde el que hemos de buscar el camino,
que va descendiendo por el barranco del Gollizo.
Algo después vemos un cortijo, con una
fuente, desde la que se ve una cueva o refugio.
Más adelante, vemos otro cortijo -esta
vez remozado-. Al pasarlo, daremos con un carril
que seguimos a mano izquierda. Más adelante
el carril es asfaltado y nos encontramos con
una bifurcación: el de la derecha desciende
y el de la izquierda continúa llaneando.
Seguimos el de la izquierda. De la carretera
que llevamos surge un carril a nuestra izquierda
que sube a la cuerda de los Gallineros,
nosotros seguimos hacia delante.
- El barranco se ha ido abriendo y ya tenemos
a nuestra vista el valle de Riópar.
Poco antes de llegar al pueblo, vemos junto
a la carretera -a la izquierda- un acueducto
que servía para llevar el agua al molino
que nos encontramos a nuestra derecha, con un
gran embalse de agua para el riego, en un lugar
frondoso de álamos blancos. Entramos
en Riópar.
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