Distancia total: 24.2 Km.
Ascensos: 568 m
Descensos: 700 m
Altura máxima: 1.526 m
Altura mínima: 1.181 m
Descripción:
La visita a la fortaleza de Pedro Andrés
(La Tercia) en el término municipal de
Nerpio, nos sorprenderá gratamente. Quizás
el recorrido no sea el más bonito de la
Ruta de las Atalayas a pesar de su peculiar vegetación
( enormes y centenarias sabinas), quizás
no nos guste en algún momento del recorrido
la cantidad de metros de enrejado metálico,
kilómetros y kilómetros, que a la
finca de Jutia le han colocado, quizás
nos invada cierta pena por el atropello ecológico
que ello supone, con el consentimiento de la administración,
eso sí, pero el final de la ruta es espectacular,
el encuentro con la fortaleza impresiona. El lugar
que los musulmanes del Taibilla eligieron para
la construcción de la misma sobrecoge al
caminante.
Desde el cruce:
El trayecto para esta ocasión debe partir
desde el cruce, señalado con hito de piedra,
de Lagos, encima de Góntar, y que nos señalaba
anteriormente “a Góntar” o
“a Pedro Andrés”. Bien, pues
cogeremos este último siguiendo el carril
hacia delante dirección finca de Jutia.
Pasaremos junto a Cabeza Rasa (1.604 m), y abriendo
y cerrando puertas enrejadas nos meteremos de
lleno en la finca, en cuyo interior, mas concretamente
en el Cortijo de los Habares y de Silvestre, se
encontraba otra atalaya hoy totalmente desaparecida.
Hasta cortijo de Rambla Comina:
Nos llama la atención la cantidad de puestos
de vigilancia para caza mayor que han construido
así como el despliegue de herramientas
para la tierra que encontraremos a nuestro paso.
El carril que atraviesa la finca es público.
Al llegar a Jutia el camino real continúa
a la izquierda pero está vallado, increíble
pero cierto. Así que continuaremos por
el de la derecha buscando la salida, majestuosa
salida, en la que giraremos a la izquierda por
la carretera, para, andados unos metros, volver
a girar a la izquierda por el carril que nos llevará
al cortijo de Rambla Comina, hoy abandonado.
Atentos a las señales del
camino:
En lo alto de la loma divisaremos una cantera
de piedra con enormes bloques, bien, pues debemos
ganarla para, en ella, buscar el carril que nos
llevará a Santo López. Este camino
se pierde conforme vamos subiendo, y debemos poner
los cinco sentidos en no perder la señal
de la atalaya pintada en roca, pues el encauzamiento
del barranco es crucial, una vez arriba. Desde
este punto ya podemos ver al fondo la fortaleza
de La Tercia, imponente castillo, que, como apreciaremos
al acercarnos, hoy se encuentra en reconstrucción
Descenso a Santo López:
Descenderemos por el barranco sin perder el camino
real, atravesaremos un carril y continuaremos
hacia abajo, llegando finalmente al cortijo de
Santo López. Este caserío desierto,
actualmente dedicado al ganado, debió,
en su día, ser un bellísimo y tranquilo
lugar. Su fuente y la configuración de
sus bancales nos hace imaginarnos una pasado tal.
La fortaleza:
Continuamos por el carril buscando la carretera
que a su izquierda nos llevará, ya sin
perder de vista el castillo, hacia Pedro Andrés.
Tal y como decíamos al principio, merece
la pena subir a él, pues las vistas son
espectaculares y sobretodo al sureste.
En la marquesina que hay colocada en su base,
encontraremos información adicional de
Pedro Andrés y Nerpio.
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