Distancia total: 8,64 Km.
Total ascensos: 622,45 m
Total descensos: 259,55
Altura Máxima: 1.148 m
Altura mínima: 652,64 m
Tiempo aprox. 2 horas y 10 minutos
Descripción:
La marcha que a continuación exponemos está
señalada para senderistas de cualquier nivel,
a partir de ocho años, pues el recorrido
es suave y de gran belleza.
A lo largo del recorrido podemos observar dos relieves
claramente diferenciados y que curiosamente corresponden
a los dos términos municipales que atravesamos
no pudo ejecutarse la sentencia : por un lado la
zona de Yeste, con un contorno de paredes encastilladas,
verticales, desnudas, de gran altura, y que rodean
de forma magistral la torre del Llano, guardando
así las espaldas de la misma, y por otra,
la parte norte correspondiente a Molinicos, que
la conforma una meseta de 1000 m de altura media
todo el recorrido a través de La Sierra del
Cujón. Comienzo desde la
aldea:
Iniciamos la salida en la propia fuente de la
aldea de Llano de la Torre, en donde llenaremos
bien las cantimploras de agua e iniciaremos el
camino hacia la Torre, que ya desde abajo divisaremos.
Junto al Centro Social encontraremos el primer
hito informativo señalándonos con
una flecha el sentido de la marcha. Enseguida
llegamos al carril, recientemente arreglado, y
tomaremos a la izquierda unos metros, para definitivamente
encauzar a la derecha esta primera ascensión,
e ir calentando motores.
La Atalaya del Llano de la Torre:
Esta primera rampa nos lleva en diez minutos
a la Atalaya, el la cual merece la pena perder
unos minutos contemplándola, e incluso
entrar en ella, pues aún con sus mas de
ochocientos años, se conserva bastante
bien.
La vista:
- A nuestra espalda queda el río Tus
muriendo lentamente en el pantano de la Fuensanta,
el puente colgado, antaño paso importante
de comunicaciones entre Yeste y Molinicos, y
la aldea del Llano, todavía silenciosa
al canto del gallo en la fresca mañana.
Todo ello, sentados en el banco de acogimiento
al caminante, nos impregna de gozo el alma a
cualquiera.
- Continuamos el recorrido dejando a la derecha
los enormes canteros de Hoyo Cleto, y debajo,
el cortijo ya derruido del mismo nombre; a la
izquierda oiremos el sonido del agua que desciende
por el Canalizo, en algunos lugares de gran
belleza por las continuas cascadas y la estrechez
del barranco.
- Durante estos veinticinco minutos de ascensión
iremos viendo aparecer a nuestra espalda El
Ardal, El puntal de Moropeche, las aldeas de
Rala y Jartos, y por supuesto El Cerrico de
la Mentiras y la Peña Palomera, fieles
acompañantes en todas las rutas de las
Atalayas.
Hasta el collado y Casas
de Gaspar:
- Por fin alcanzamos el collado a 910 m de altitud
en donde es conveniente ingerir glucosa ( miel
o galletas) y agua, para suavizar el cansancio;
nos queda un buen trecho.
A lo largo de este recorrido encontraremos enormes
plantas de romero, nunca he visto tanto romero
junto, ajedrea y tomillo, a través de
las cuales la vereda va creciendo en anchura
hasta llevarnos a Las Casas de Gaspar, punto
de intersección entre Torre del Llano,
Torre de Torre Pedro y Torre del Morcillar.
Aquí encontraremos un aljibe unido a
la casa que tiene su explicación en que
por mucha agua que recoja esta meseta, no hay
ni una sola fuente en toda ella.
- Continuamos por la izquierda:
- Recomponemos la andadura por la izquierda
de la casa hasta llegar a unos almendros desde
cuyo montículo podemos divisar muy a
lo lejos, sentido noroeste, al fondo, un pequeño
trozo del macizo del Calar de Tus, en cuyo pelado
se ve perfecta y sorprendentemente el conocido
Tejo milenario del Pozo de la Bomba.
En dirección a Torre
Pedro:
El resto del camino es totalmente plano y perfectamente
señalizado en todos, y no pocos, los cruces
existentes: El Majal, La Herrada y El Portillico.
Veremos también perforaciones en el terreno;
se trata de marmoleras, pues todo lo que hay bajo
nuestros pies es mármol, y posiblemente
algún día sea explotado como tal.
Por fin, Torre Pedro. Antes, por la umbría
ya podemos contemplar, unos grados a la derecha
y hacia arriba, la Atalaya.
Atalaya de Torre Pedro:
En el pueblo buscaremos la plaza con la fuente
y una torreta con un reloj y una campana. Seguro
que junto a la fuente se encuentra algún
lugareño, siempre amable y siempre dispuesto
a completarnos la ruta, la cual continua ganando
la carretera, luego a la derecha unos metros,
para finalmente buscar el indicador que nos suba
al objetivo inicial. La vista es deliciosa desde
este punto, pero... no solo de vistas vive el
hombre,
¿Lleváis almuerzo?
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