“Disfruta
de su Coto de Pesca en el Pantano del
Taibilla, sus Rutas de Arte Rupestre
y la Ruta de las Atalayas”.
Introducción
La Villa de Nerpio se encuentra incrustada en
la cuña que forman las provincias de Granada,
Jaén y Murcia, una encrucijada de caminos
donde Castilla se pierde en el Sur. Su término
municipal linda con Murcia, Jaén y Granada.
Linda, nada más y nada menos que con siete
términos: Yeste, Letur, Huescar, Puebla
de Don Fabrique, Santiago de la Espada, Moratalla
y Caravaca de la Cruz. Todo ello, sin duda ha
influido en las formas y maneras de la gente de
Nerpio, sus tradiciones, habla, su hospitalidad,
una especie de mezcolanza de culturas cercanas,
que hacen más interesantes los aspectos
etnográficos de la villa.
Se paisaje, dominado por la Sierra de las Cabras,
está bañado por las aguas del Río
Taibilla, en cuyas orillas se conservan inicios
de una larga historia de poblamiento humano.
Su Historia
La población
de Nerpio presenta un desarrollo histórico
muy poco conocido. Pese a los vestigios arqueológicos
y documentales, no se ha producido un exhaustivo
estudio de su historia.
Nerpio tiene raíces importantes y muy lejanas.
Es una de las poblaciones, donde su antigüedad
se puede comprobar con mayor claridad.
Fue poblamiento prehistórico, desde el
Mesolítico o Epipaleolítico,
un oscuro y mal conocido estadio cultural, intermedio
entre finales del Paleolítico Superior
y el Neolítico, aproximadamente entre
el IX-VIII milenio hasta el V antes de Cristo.
Sólo hay que fijarse en las capitales pinturas
rupestres de la Solana de las Covachas, Bojadillas,
La Hoz, Molino de las Fuentes etc.
En esta línea de proyección histórica
y cultural, la zona de Nerpio continúa
siendo habitada durante la Edad del Bronce,
entre el III-II milenio antes de Cristo, como
lo demuestran los innumerables restos que existen
en los poblados ocupados por estas gentes, siempre
en lugares escarpados, con buenas defensas naturales
y una gran visibilidad.
La Cultura
del Hierro también está demostrada
en los mismos asentamientos, no en vano, las culturas
se superponen aprovechando todo lo que les interesa
unas de otras. Destacamos el yacimiento íbero
del Macalon, donde se han demostrado por lo
menos tres periodos culturales: la Edad del
Bronce, la del Hierro y la Ibérica.
Se han encontrado también objetos de ascendencia
Griega o Fenicia de finales del VI antes de
Cristo. Este asentamiento es abandonado definitivamente
en el siglo II antes de Cristo, como lo atestigua
la orden del Gobernador militar romano M. Sempronio
Graco quien en el 179 antes de Cristo ordenó
que todos los indígenas abandonaran los
lugares en alto y bajarán a vivir en las
zonas llanas.
Los restos de la cultura Romana también
llegaron a Nerpio, y eso lo atestigua, la Necrópolis
hallada en Vizcable de la época entre el
268 y 64 antes de Cristo.
La presencia del Pueblo
Árabe, es clara. La España Islámica
se dividía en circunscripciones administrativas
llamadas “Coras”. Una de ellas era
la Cora de Tudmir que después sería
el Reino de Murcia, y se dividiría en diecisiete
distritos, Uno de estos distritos era el de Taybaliya,
al cual pertenecía el imponente Castillo
de Taibilla, uno de los más grandes de
la Sierra del Segura y que conserva la estructura
de la arquitectura Almohade.
En 1242 tropas Santiaguistas conquistaban
Nerpio y Fernando III otorgaba a la Orden de Santiago
la villa de Segura de la Sierra donde Nerpio se
encuadraba, distrito de Tayviella. Más
tarde, en 1270, se separó formando la encomienda
de Yeste - Taibilla.
Hasta la expulsión de los Árabes
de la península, los enfrentamientos fueron
continuos. No podemos olvidar que era frontera
con el reino de Granada, y con la desaparición
del Reino Musulmán, se empezó la
explotación económica del término,
y la difícil tarea de repoblación,
hecha con gente del fuero de Cuenca.
Nerpio dependía de Yeste, y además,
no disponía de término propio por
lo que la comunidad que habitaba la población
pidió la segregación de Yeste que
alcanzó en el año 1688 durante el
reinado de Carlos II, el Hechizado.
La independencia
política no significó una independencia
religiosa, pues se siguió dependiendo de
Yeste hasta mediados del XIX.
Su Visita y Alrededores
Nerpio está
inmerso en el angosto y retorcido valle del
Taibilla y su casco urbano se sitúa
en las faldas del Cerro, vulgarmente llamado Cerro
de las Antenas - pues fue allí donde
se instalaron las primeras antenas para la televisión
- unas majestuosas masas rocosas que nacen a orillas
del paso del Taibilla, el cual transcurre paralelo
a la población.
Por el otro lateral corre el Acedas que
se une al Taibilla en el Angosto, lo que da a
las aguas un protagonismo excepcional en la población.
El casco urbano
está situado entre estos dos ríos,
pero actualmente se han ido formando otros núcleos
de población en el mismo perímetro
urbano: el puente de piedra une el pueblo con
las zonas de ocio ( pubs y discotecas) donde también
se están edificando casas nuevas, así
como en la parte que discurre entre las casas
forestales y la gasolinera (El Colla ) .
De Nerpio dependen 11 aldeas y cerca de un centenar
de cortijos y núcleos de población,
estas son:
La Dehesa, donde destacan sus cortijos.
Yetas, con sus cuidados bancales de
tradición árabe.
Jutia , sus pinares y su valle.
Las Cañadas, al pie del pico
de las Cabras entre carrascas.
Los Chorretites con sus enebros.
Pedro Andrés con su incipiente
industria.
Vizcable y su hermoso valle.
Turrilla con su huerta.
Bojadillas, entre las grandes formaciones
rocosas.
Huebras y Beg.
Destacamos a su vez la importancia de cortijos
y aldeas como la Casa de la Cabeza, Cortijo
de Isidoro, Cortijo Nuevo, Prado de las Yeguas,
Los Sacristanes, Las Quebradas.
El conjunto urbano mantiene un cierto aire medieval
con estrechas y apacibles calles donde parecen
tener vedada su presencia los automóviles,
que sólo pueden circulas con una limitada
libertad en la zona de la Carretera, la Terrera
o la Plaza.
Nerpio es un conglomerado de callejones, cuestas,
escalones de piedra, placetas y miles de rincones
de ensueño donde puedes tropezarte con
sus ancianos habitantes, los niños que
salen de la escuela o incluso algún animal.
El pueblo se integra armoniosamente con la naturaleza,
sus calles a menudo desembocan en los huertos,
en los bosques o en la orilla del río.
Podemos perdernos en un paseo callejero y observar
los curiosos nombres de algunas de las calles,
como la de los Coches, el Callejón de
las Calaveras y la calle Corralico. Bajar
las casas del río, subir a la cuesta de
la Ermita por Casas Nuevas, ascender al mirador
del castillo, llamado así por ser la parte
más alta del pueblo con permiso de la Ermita,
seguir el recorrido del encierro desde la fuente
de la Capra Hispánica pasando por El Partidor,
la calle Ancha y desembocando en la Plaza Mayor,
Subir por el callejón de la Urdidora acabando
en la calle Alta, observar el Cerro de las Antenas
cercano y el bosque que cubre el Taibilla desde
la calle de la Cruz, aparcar el coche en la Terrera
y ver el paso del Acedas o bajar de la plaza pasando
por debajo del Arco de la Iglesia por la calle
de los Huertos hasta el Angosto. Todo ello, salpicado
de varias fuentes y caños para apagar la
sed y refrescarse en este laberinto de estrechas
calles.
Te metas por donde te metas, durante el día
o con las luces de la noche, Nerpio es un compendio
de arquitectura rural que salvo excepciones mantiene
su sabor añejo y un respeto al pasado a
través de estas viejas construcciones.
Pero Nerpio
no permanece impasible al discurrir del tiempo
y la modernidad también llega a sus calles,
cabe destacar el moderno y funcional edificio
de la Casa de la Cultura de reciente construcción
o la rehabilitación del molino que abastecía
de luz vieja al pueblo, “La Fabrica de
la Luz”, donde se está construyendo
un centro para el turismo, inmerso en una preciosa
zona recreativa rodeada, como no, de nogueras
y donde el agua corre fresca dando una vida especial
al lugar.
Las pruebas de que la historia ha dejado huella
en Nerpio son varias, tanto en el mismo pueblo,
como en las aldeas, que desgraciadamente no se
han visto libres del expolio y el saqueo de ignorantes
personas que han destruido parte de nuestro patrimonio.
Repetimos que uno de los principales atractivos
de Nerpio, es su historia, pues como decía
un lema que intentaba promover el turismo, “
el termino municipal de Nerpio, aúna historia,
tradición, presente y futuro”.
Asociación de Turismo Rural Sierra del Segura. Ctra CM-412 Km
230 Cruce Yeste - Riópar.
Apdo. de correos 3802430 Elche de la Sierra (Albacete). Tfno: 967 411
100 - Fax: 967 410 060